Trucos para preparar pescado
Un pescado es fresco cuando sus ojos están brillosos y húmedos. Las agallas deben ser de color rojo intenso y la carne, firme. Si al apretar el filet queda la marca del dedo, el pescado no es fresco.
Para un chupín de pecado conviene elegir variedades de carne firme, como abadejo o congrio.
El filet de lenguado o el de trucha son ideales para preparar a la sartén ya que son delicados y de rápida cocción.
Los pescados de alto contenido graso o de sabor pronunciado como salmón rosado, sardinas, atún o pez espada van muy bien a la parrilla.
Antes de cocinar un pescado al horno, colocarlo en una bandeja y marinarlo durante una hora con vino blanco, manteca, perejil picado fresco, ralladura de limón y aceite de oliva.
Para conservar el pescado es fundamental mantener la cadena de frío. Por eso, conviene guardarlo en la heladera y cubrirlo con hielo picado hasta el momento de usarlo.
