Salsas perfectas
Si no se calcula bien la proporción de los ingredientes una salsa riquísima puede resultar o muy liquida o demasiado espesa. Hay algunos secretitos para lograr que queden perfectas.
Si te quedó demasiado liquida, retira los ingredientes sólidos con una espumadera y haga hervir el líquido hasta que se reduzca. Luego vuelve a colocar los ingredientes retirados. También puede espesarla con una cucharadita de fécula de maíz disuelta en agua o leche fría.
Si preparaste más salsa de la necesaria, antes de terminar la cocción guarda unos cuantos cucharones en un bol y resérvelos para acompañar guisos o arroz blanco.
Antes de cocinar carne en salsa, desgrásala. Si de todos modos la salsa te quedó grasosa, déjala enfriar y retira de la capa superior la grasa que se habrá formado. Seguro que te quedará perfecta, que la disfrutes.
