Los secretos del micoondas
Es sin duda el mejor de los últimos inventos para aliviar nuestra tarea culinaria y hacer rendir el cada vez menos tiempo que disponemos las mujeres para cocinar. Pero, como todo lo concerniente a la cocina, si estamos al corriente de ciertos secretitos para su uso, será aún más rendidor.
Todos los alimentos que se cocinen en él deberán taparse (salvo cuando calentemos una taza de agua, de caldo o de café) para disminuir el tiempo de cocción, que la comida no se seque y, de paso, evitar que la humedad que desprendan manchen las paredes o las impregnen de olores.
Cuando haga guisos y otras comidas abundantes, dos o tres veces abra el microondas y revuelva el preparado, para que todo se cocine parejo.
No intente hacer huevos duros en este horno, porque estallarán.
Si va a cocinar papas enteras o con piel, envuélvalas previamente en papel de cocina (nunca use papel metálico, porque puede desatar una “mini guerra nuclear”), pero antes hágale en la pancita un corte en cruz para que no estallen.
Para pelar los tomates con facilidad métalos un minuto en el microondas.
También puede utilizar el horno de microondas para secar hierbas, plantas, y para derretir manteca, miel, chocolate o ablandar el helado congelado.
