La cocción de las pastas
Las pastas frescas siempre deben cocinarse en una olla grande y en abundante agua; como proporción básica, calcula
Incorpora 10 grs. de sal por cada litro de agua. Si cocinas varias tandas de pastas en la misma agua, te aconsejo ir reponiendo el agua (que se evapora con las sucesivas cocciones) pero no la sal (que no se evapora). Así se evita que las pastas resulten excesivamente saladas.
Cambia el agua de cocción si se vuelve blancuzca o deja viscoso el exterior de las pastas; son señales de que tiene mucho almidón disuelto.
Añadir aceite al agua de la cocción no es lo más recomendable. Únicamente da resultado si se agrega mucha cantidad, pero bien sabes que ello tiene el inconveniente de volver grasosa la superficie de las pastas, dificultando así la posterior absorción de la salsa.
