Hierbas, aromas y especias

Ingredientes

ají molido, pimentón, azafrán, canela, nuez moscada, pimientas, albahaca, laurel, orégano, tomillo, perejil, salvia, menta, romero, comino, mostaza, nuez moscada, ajo, cebolla (en todas sus variantes), jengibre, condimentos complejos o combinados...


   Admito, que quienes disfrutamos de compartir nuestras recetas y experiencias en la cocina con otras personas, habitualmente caemos en el error común de sólo en muy pocas ocasiones señalar la cantidad justa en que deben añadirse hierbas aromáticas, especias u otros condimentos; la calamitosa palabra "pizca" -que varía diametralmente de un condimento a otro- parece solucionar el problema. Además, nunca o casi nunca, explicamos por qué ese determinado plato merece el escozor de algún pimentón o el denso horizonte de los ajos.

   A menudo solemos preguntarnos ¿Qué pasa si se me va la mano? Y luego esa inquisición básica se multiplica: si ya se puso la famosa pizca de orégano, ¿debería o no enriquecerla con otra de tomillo? Las dudas son lógicas, de sobra sabemos que no es lo mismo pollo al ajo, que ajo al pollo.

  La mezcla excesiva de especias, condimentos complejos, hierbas o semillas aromáticas en proporciones azarosas, provoca confusión y caos gustativo sin ventaja alguna, en ese sentido nuestra mejor aliada es la prudencia. La prudencia debe guiar -y ésta es la regla de oro- la utilización de especias, hierbas y semillas aromáticas y condimentos complejos. Y la prudencia se convertirá en sabia prudencia si nos preocupamos por ampliar nuestros conocimientos, en principio, acerca de aquellas hierbas y especias que más cotidianamente usamos, para luego incursionar en los menos conocidas y terminar en ignotos condimentos; partir de lo conocido hacia lo desconocido.

   En base a tu propia investigación sobre cada tema, podrás aproximarte a las costumbres culinarias de tu tierra en ese aspecto - o las de otros lugares- y a las preferencias de tu familia.

   Resulta fácil y útil hacer un listado de temas que nos servirán de guía e incursionar sistemáticamente en ellos, por ejemplo:

Especias: ají molido, pimentón, azafrán, canela, nuez moscada, pimientas, etc.

Hierbas aromáticas: albahaca, laurel, orégano, tomillo, perejil, salvia, menta, romero, etc.

Semillas aromáticas: comino, mostaza, nuez moscada, etc.

Bulbos aromáticos: ajo, cebolla (en todas sus variantes), jengibre, etc.

Tema condimentos complejos o combinados: diferentes combinaciones logradas por la industria alimenticia.

Investiga, aprende y ¡aprovéchalas! Hierbas, especias y condimentos son indispensables y versátiles, capaces de convertir melancólicas pastas en sustancias gráciles, carnes anodinas en manjares personalísimos, glúcidos impersonales en postres. Son ese toquecito mágico... ¡no te las pierdas!

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