Hierbas aromáticas: la albahaca :


La albahaca tiene un gusto entre dulzón y picante, su fragancia se acentúa cuando, en verano, el sol aumenta su intensidad. Las hojas más perfumadas son aquellas que se recogen poco antes de la floración, ya que contienen una mayor cantidad de sustancias oleosas que determinan su aroma; sus hojas más viejas tienden a tener un sabor más picante.

Precisamente sus hojas son la parte que se utiliza en la cocina, tanto si son frescas como secas.

Las hojas de albahaca fresca resultan exquisitas como condimento en una ensalada de patatas y judías y en los platos de pollo y conejo. También se las usa para preparar el archiconocido pesto, una salsa que se prepara con hojas frescas de albahaca, aceite de oliva, piñones y una punta de ajo y que sirve para acompañar los platos de pasta. Sería injusto para con esta noble plantita, no mencionar que es el ingrediente principal de la sopa "pistou", un plato típico de la provenza francesa.

Sugerencia: Si condimentamos con albahaca fresca, es preferible desmenuzarla y agregarla en el último momento, con ello evitaremos estropear su intenso sabor.

Curiodidad: Durante muchos años se utilizó a la albahaca como repelente de mosquitos, a los que parece ser disgusta el olor penetrante del estragol y eugenol, esencias presente en esta planta de jardin originaria de la India.

Consejito: Si no se desea conservar las hojas de albahaca secándolas, es posible congelarlas y sacarlas sólo unos minutos antes de utilizarlas.

 

 

Posted In