El te
Beber una taza de buen té es toda una experiencia. Para mí el tomar el té es uno de mis mejores momentos en el día, es como si una taza de té todo lo arreglase, tiene un efecto relajante y no pocas veces me acompaña en interminables charlas con mi pareja o con amigas y amigos.
El té es una infusión de las hojas y brotes de un árbol oriundo de Oriente y denominado por los botánicos Camelia Sinensis; Si bien es habitual llamar té a distintas infusiones a base de flores, frutos secos y cantidad de plantas o hierbas, sólo corresponde denominar té a aquellas elaboradas con hojas y brotes de un árbol oriundo de oriente de la mencionada Camellia sinensis o Camellia viridis.
Las variedades de té son muchas, unos prefieren clasificarlas por su lugar de origen, otros por su nivel de oxidación, su color… ya sea solo o mezclado entre sí, o con menta, bergamota u otros elementos destinados a otorgarle al resultado matices diferentes en aroma o sabor.
El té constituye la segunda bebida más consumida en el mundo, sólo detrás del agua. En China y Japón, se consume preferentemente el te verde" (sin fermentar), mientras que en Europa, se consume mayoritariamente el té negro (fermentado).
Los polifenoles del té son un potente antioxidante que contribuyen a elevar las defensas del organismo y neutralizar la actividad de los radicales libres, responsables de la oxidación de las células y posibles causantes de cáncer.
Contiene sales minerales; sodio, potasio, níquel, cobre, hierro, silicio, aluminio, magnesio, fósforo y calcio, aunque algunas de ellas pierden su solubilidad con el envejecimiento de las hojas. También contiene taninos catéquicos y derivados polifenólicos, como los flavonoides; kenferol, quercetol y miricetol. Tiene altas concentraciones de flúor, pero sin duda, los componentes más conocidos son las bases xánticas, una de ellas es la teína o cafeína (se trata del mismo alcaloide)
La presencia de vitaminas en el té no es importante, y su presencia difiere según los distintos tipos de té y sus variedades
El té tomado con moderación es bueno para la salud y puede servirse tanto frío como caliente y, además, a pesar de que se habla de la hora del té a determinadas horas, lo cierto es que puede consumirse en cualquier momento del día y siempre hay una excusa ideal para ello.
