Dulce calabaza
La calabaza anuncia el cambio de estación. En Estados Unidos y México es una hortaliza muy popular, que se decora para celebrar la fiesta de Halloween, una tradición que ha llegado hasta nuestras latitudes. La variedad más común tiene la corteza de color verde y la pulpa anaranjada alfo insípida.
Aunque encontramos muchas otras: las de cabello de ángel, que se utilizan para confituras; las multicolor de uso ornamental; las alargadas, en forma de pero o violín, que son las más dulces y las forrajera, que pueden alcanzar hasta los 30 kilos de peso.
Qué aporta
- Aunque su valor nutritivo es escaso, aporta vitaminas antioxidantes (A, C y E), así como potasio, magnesio, calcio, fósforo y hierro.
- Tiene un efecto diurético que ayuda a regular el nivel de glucosa en sangre.
- Es una buena fuente de fibra que produce saciedad. Además, resulta muy digestiva, por lo que puede introducirse en la alimentación infantil tras los primeros seis meses, para que desde ya reciban una alimentación sana.
- Sus semillas son ricas en cinc y se utilizan en tratamientos para expulsar parásitos intestinales. Pueden ayudar también a solucionar trastornos urinarios gracias a su acción diurética.
Ideas prácticas
- La variedad más dulce es la calabaza de invierno.
- Es aconsejable elegirla madura, la corteza dura, limpia y mate, que sea pesada.
- Es mejor que se conserve su rabo, ya que evita que la calabaza pierda agua.
- La de invierno puede conservarse varios meses entera, siempre que sea en un lugar fresco y oscuro.
- Cortada, es mejor consumirla en 24 horas y no guardarla en la nevera, porque se deshidratan con rapidez.
