frutas
Tarta de peras marinadas, flan de queso de cabra y helado de nuez

Ingredientes
Para ef íabíée de almendras
6og de manteca
100g de harina oooo
30g de almendras en polvo
1 pizca de sal
30g de azúcar impalpable
15g de agua
Para el flan de queso de cabra
100g de leche
50g de azúcar
90g de queso de cabra
30g de yogur
100g de huevo
Para las peras marinadas
4 peras
8 cdas de azúcar rubia
1 chaucha de vainilla
1g de canela
1 taza de agua
Manteca
Para el almíbar de Bourbony canela
1/2 taza de azúcar
200g de Bourbon
Los sabores de este plato son intensos pero equilibrados. Se aprecia el dulce, lo salado y las especias. Veamos como preparar este delicioso postre.
Preparación:
Para el sablée de almendras mezcle la manteca, la harina, el polvo de almendras y la sal hasta obtener una textura arenosa. Añada el azúcar impalpable y, por último, el agua. Forme un bollo sin amasar. Deje descansar i hora en la heladera. Estire la masa y coloque en moldes enmantecados y enharinados de tarteras individuales. Cocine a blanco a 160° C . Reserve.
Para el flan de queso de cabra caliente la leche con el azúcar. Tamice el queso, y mezcle con el yogur y los huevos. Incorpore ambas preparaciones. Vuelque la mezcla en las tartitas de masa sablee ya cocidas y lleve a horno a 100° C entre 10 y 15 minutos.
Para las peras marinadas realice un almíbar con el azúcar, el agua y las especias. Corte las peras en cubos y marínelas en el almíbar 20 minutos antes de servir. Dórelas en una sartén con la manteca y reserve.
Para el almibar de Boubon y canela hierva todos los ingredientes, cuele y deje reposar.
Armado y presentación:
Coloque las peras marinadas dentro de cada tartita cocida con el flan de queso de cabra. Presente en un plato junto al helado de nuez y salsee con el el almíbar de Bourbon y canela.
La familia de los citricos al completo
Naranja:
Imprescindible en cualquier mesa, ya que su consumo aumenta la resistencia del organismo frente a gripes y resfriados. Tiene propiedades desintoxicantes y diuréticas, y es muy rica en vitamina C; un vaso de zumo contiene aproximadamente 50 mg de vitamina C, lo que cubre las necesidades diarias de esta vitamina en niños y adultos. Además, tiene muchas aplicaciones en la cocina, tanto en platos dulces como salados.
Limón:
El sabor ácido de los limones ha hecho que su consumo no esté tan extendido como el de otros cítricos y generalmente se utilicen para aderezar algunos platos. Pero lo cierto es que el limón es muy rico en vitamina C y en calcio. Es depurativo, antiséptico y tomado con un poco de agua caliente y miel es un remedio excelente para los dolores de garganta.
Lima:
Es una variedad de limón que se distingue de éste por ser más pequeña y redonda, con cascara de color verde intenso y sabor más dulce. Como el resto de cítricos, es una fuente excelente de vitamina C y también de bioflavonoides, un poderoso antioxidante. Su zumo se utiliza en la preparación de limonadas, licores y para realzar el sabor de otras frutas. Además, sirve para marinar carnes y pescados, y aromatizar sopas, aliños, etc.
Pomelo:
Puede ser amarillo o rosa, éste último es más dulce y contiene más cantidad de licopeno, un pigmento natural con propiedades antioxidantes y que se ha relacionado con la prevención del cáncer. Tiene propiedades tonificantes y estimula el apetito. También es depurativo, especialmente tomado en ayunas, diurético y laxante. Su sabor amargo procede de una sustancia llamada naringina.
Kumquat:
Esta variedad de naranja enana cuyo sabor recuerda, sin embargo, al de la mandarina, es el más exótico de los cítricos. Destaca su contenido en pectina.
Mandarina:
Es el cítrico más dulce, aunque contiene menor cantidad de vitamina C que la naranja. Entre las diferentes variedades de mandarinas, la clementina es quizás la más popular. Elige las de color naranja oscuro y que resulten pesadas para su tamaño, ya que eso indica que contienen mucho jugo.
Roja frescura
En el verano, la frutilla invita a disfrutar de su sabor y versatilidad a cualquier hora. Codiciada como pocas, con su apetitosa y llamativa apariencia, es la fruta que más seduce a grandes y chicos. Ideal para acompañar diferentes quesos (especialmente el Gruyére)combina con melón, kiwi y pomelo rosado y resulta una deliciosa manera de empezar el día.
Como salsa, aporta notas de color y una pizca de acidez a cada preparación. Ya sea sobre postres o helados, el coulis de frutilla, que se prepara simplemente licuando la fruta sin agua ni azúcar, es siempre una refrescante opción. Y para aquellos paladares que gustan de las combinaciones más vanguardistas, las frutillas pueden servirse como plato de entrada, junto con pollo o cerdo, manzana, apio y variedad de lechugas.
Un tip importante: aunque no lo parezcan, las frutillas más chicas, generalmente, son las más sabrosas: si lucen brillantes y frescas, no duden en llevarlas.
El caqui
El caqui (kaki) es una fruta tropical, su piel es lisa y brillante, de color amarillo, anaranjado o rojo intenso. La pulpa del fruto inmaduro es dura, de sabor áspero y muy astringente, aunque al madurar adquiere una textura fina y un sabor muy dulce. Cuando está maduro se asemeja al tomate por su aspecto y tamaño. Hay tres variedades: chino que es la variedad más cultivada, japonés, y americano.
Propiedades nutritivas por cada
Calorías 65,6
Hidratos de carbono (g) 16
Fibra dietética (g) 1,6
Potasio (mg) 190
Magnesio (mg) 9,5
Provitamina A (mcg) 158,3
Vitamina C (mg) 16
Acido fólico (mcg)
7
Tal como se lee en la lista anterior, el caqui contiene una proporción importante de hidratos de carbono (16%), fundamentalmente fructosa y glucosa.
También contiene pectina y mucilagos (fibra soluble) que disminuyen los niveles de colesterol sanguíneo, al retener el colesterol que se encuentra en el tracto digestivo.
En cuanto al contenido vitamínico, el caqui es una excepcional fuente de provitamina A (sustancias que una vez en el organismo se transforman en vitamina A), y también aporta cantidades importantes de vitamina C, concretamente, un caqui de tamaño medio aporta el 75% de las ingestas recomendadas de la vitamina A y el 65% de la cantidad diaria recomendada de la vitamina C.
Sus carotenoides ejercen una acción antioxidante, por lo que evitan el envejecimiento celular, previenen la arteriosclerosis y actúan como preventivos frente al cáncer.
Por su parte, la vitamina C está implicada en la producción del colágeno, el cual es necesario para el crecimiento y reparación de células, tejidos, encías, vasos sanguíneos y huesos.
Además, tiene la propiedad de mejorar la cicatrización y mejorar la función del sistema inmunitario fortaleciendo las defensas generales del organismo.
Crema de caquis y vodca

Ingredientes
Para 4 porciones
8 caquis grandes y bien maduros
El caqui, kaki o “palo santo” lleva sabor y exotismo en tu mesa, sus propiedades nutritivas convierten está fruta en un buen aliado para la salud. Descúbrela y atrévete a experimentar con ella en tu propia cocina. Una excelente forma de comenzar es preparando esta crema de caqui y vodca. ¡Una delicia!
Preparación
Con delicadeza lava y pela la fruta, coloca en un tazón y la pisas con un tenedor hasta reducirla a una crema.
Entonces, batiendo con el tenedor, agrega el azúcar, las 2 cucharadas de vodka y el zumo de limón y luego coloca en unas lindas copas.
Llévalas a la nevera por lo menos 1 1/2 hora antes de servir, a último momento decora con las semillas de amapola.
Mermelada de caquis

Ingredientes
1 kg. de azúcar
Ralladura de un limón
½ vaina de vainilla
1 copita de ronTambién conocida como “palo santo”, el caqui es una fruta rica en vitaminas e hidratos de carbono. Posee un sabor dulce, muy suave y delicado. Hoy te animo a preparar esta mermelada de caqui para acompañar las tostadas con manteca del desayuno o merienda. También puedes usarla para rellenar algunas de tus tortas ¡Quedan bárbaras!
Preparación
Antes de comenzar con la receta quiero recomendarte que al momento de elegir los caquis, prefieras aquellos que estén maduros, pero que aún conserven la piel tirante.
Limpia los frutos uno por uno con un paño limpio, sin utilizar agua, pues pueden perder buena parte de su sabor, les quitas el rabo, corta en gajos y limpia de semillas y filamentos.
Luego, en una cazuela grande coloca los caquis limpios y troceados, el azúcar, la ralladura de limón y la media vaina de vainilla cortada en trozos pequeños.
Se mezcla el contenido de la cazuela y se lleva a fuego bajo, removiendo continuamente con la cuchara de madera, deja la mermelada en el fuego lo más bajo que puedas durante
Cuando consideres que llegó a su punto, se la deja enfriar un poco y luego le incorporas la copita de ron mezclando nuevamente y, aún tibia, se coloca en los frascos previamente esterilizados, que no deben cerrarse herméticamente hasta que la mermelada esté completamente fría.
Así preparada, dura un año cerrada, y luego de abierta y conservada en la nevera durante 45 días.
El kiwi
El kiwi, "yang-tao" o "uva espina china" es originario de China y crece en forma de racimos, en unas plantas trepadoras, propias de climas templados, que recuerdan a las vides.
¿Cómo Elegirlo?
A la hora de comprar esta fruta, hay que elegir ejemplares intactos y sin manchas. Se deben descartar los kiwis muy blandos o dañados porque tienen menos sabor o sabores extraños. El tamaño no influye en la calidad del fruto.
En un lugar fresco, el kiwi puede conservarse durante mucho tiempo siempre que esté protegido contra la deshidratación, por ejemplo con bolsas de uso alimentario. Si lo conservamos a temperatura ambiente, nos aguanta hasta 15 días; si lo refrigeramos, un mes y si lo congelamos, hasta 6 meses.
Si se desea que vayan madurando, se los dejará a temperatura ambiente la maduración del kiwi es muy lenta, pudiéndose acelerar si los introducimos en bolsas junto con manzanas o peras, que desprenden etileno. De este modo, se obtienen los kiwis en su punto de sazón en cuestión de 8-10 días.
Destaca su contenido en vitamina C (más del doble que una naranja) y vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico. También es rico en minerales como potasio, magnesio y fibra, soluble e insoluble, con un potente efecto laxante.
La fibra mejora el tránsito intestinal, mientras que la vitamina C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. Un sólo kiwi cubre de sobra las necesidades diarias de esta vitamina tanto para un adulto como para un niño.
El ácido fólico colabora en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis material genético y la formación anticuerpos del sistema inmunológico.
El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
El kiwi protege a las células del proceso de envejecimiento (por su contenido en vitaminas C y E) y ayuda a prevenir malformaciones fetales (por su destacado contenido en ácido fólico) por lo cual resulta muy recomendable en mujeres embarazadas.
Comentario Dietético:
Desaconsejado: Enfermedad renal que requiere de una dieta de control de potasio. Diarrea y alergia a la proteína de la leche de vaca.
Adecuado y Muy adecuado: Para todas las edades y deportistas. Estreñimiento, riesgo cardiovascular, diabetes, hiperuricemia y gota, anemia, estrés y defensas disminuidas. Hipertensión (prescindir de la sal) y celiaquía.
Kiwis rellenos

Ingredientes
Para 4 porciones
10 kiwis
125 grs de queso tierno
1 cdita de pimentón dulce
Sal y pimienta negra molida, a tu gusto
5 cdas del zumo de limón
6 cdas de aceite de oliva extra virgen
El kiwi se emplea mayormente acompañando a diferentes platos -aunque en general con fines decorativos-, pero también queda exquisito si lo utilizas como ingrediente principal de algunas entradas frías, como estos kiwis rellenos con queso que te dejo aquí para que agregues a tu recetario.
Preparación
Quita o corta los extremos de los kiwis, y con un vaciador, retira la parte central de la pulpa y reserva para la salsa. Mezcla muy bien el queso tierno en trocitos machacados, el pimentón dulce y la pimienta negra recién molida hasta que todo se vea como una pasta bien homogénea. Rellena los kiwis con la mezcla, los pelas en ese momento y cortas en rodajas de unos dos centímetros aproximadamente.
Para la salsa, debes triturar bien la pulpa que le sacaste a los kiwis y mezclarla con el zumo de limón, el aceite de oliva y la sal. Se sirve frío y acomodado en una fuente para llevar a la mesa y bañado con la salsa.
Ciruelas de todos los colores
De mayo a setiembre el aroma y los colores de las ciruelas llegan a nuestros mercados. Éste es el momento de consumirlas frescas, pero desecadas o en mermelada podemos degustarlas todo el año.
Las más dulces son sin duda las de piel verde pero las más jugosas tienen la piel amarilla. Las rojas son, por lo general, más dulzonas que las amarillas, y las negras son las mejores para cocinar. Estos colores corresponden a variedades con nombre propio que van madurando escalonadamente. Éstas son algunas:
RED BEAUTY: Son las primeras que aparecen en nuestros mercados. De piel morada y pulpa amarilla son compactas y jugosas pero suelen ser un poco ácidas.
GOLDEN JAPAN: De piel amarilla gruesa y resistente, son muy dulces. Podemos adquirirlas a partir de mediados de junio.
CLAUDIA REINA: De piel verde oscuro y pulpa verde pálido son las más exquisitas por su dulzura y su jugo refrescante. Se consumen frescas pero también se utilizan para elaborar compotas y mermeladas. Puedes encontrarlas en el mercado durante julio y agosto.
CLAUDIA DE TOLOSA: Son de color verde y pulpa jugosa pero no tan dulce como la Claudia Reina.
SANTA ROSA: Su piel es de color rojo intenso y su pulpa, de color ambarino. Son dulces y perfumadas pero lamentablemente, se estropean con facilidad por eso a veces cuesta encontrarlas en los mercados. Los amantes de esta variedad deben esperar hasta mediados de julio.
ARANDANA: De color granate oscuro, carece de la dulzura de otras ciruelas moradas. Se pueden adquirir casi al final de la temporada.
SON GOLD: Tienen la piel amarilla como la Golden Japan pero son más carnosas, un poco menos jugosas y no tan dulces. Son bastantes tardías.
Uvas
En general relacionamos a las uvas con el vino, pero esta fruta ofrece muchísimas opciones para ser disfrutada, y a veces lo olvidamos.
Hoy te propongo repasar aquí algo respecto las potencialidades y propiedades que ofrece esta fruta, y buscar como aprovechar su magnífico sabor más allá del vino.
Desde la semilla hasta la piel, todo es utilizado en la uva. Sus semillas se utilizan con frecuencia en la elaboración de cremas, lociones y otros productos de belleza, cosa que seguramente ya has observado en tiendas de cosmetología.
La uva es una fruta que posee un alto contenido de azúcar, glucosa, fructosa, potasio y magnesio, por lo que es muy buena a nivel nutricional. También posee calcio, hierro, magnesio, ácido fólico, fibra, vitaminas A, C, B1 y B6. No es necesario aclarar que consumirla hace bien para la salud.
Ni hablar del resveratrol, un antioxidante que se dice no permite la oxidación celular tan beneficiosa que puede hasta combatir el cáncer. Sus propiedades terapéuticas cumplen también funciones diuréticas y descongestionantes.
Se emplea hasta para tratar anemia, desmineralización, embarazo, artritis, estreñimiento, trastornos digestivos, molestias por la hipertensión y problemas renales.
La uva tiene tantas propiedades que nos hacen bien que vale la pena consumirla. Y no sólo a través del vino, sino en sus distintas manifestaciones.







